No me gusta Octubre rosa

Ya empieza el “mes rosa”, un mes entero que culminará el 19 de octubre, día del cáncer de mama, con noticias relacionadas: qué bien se trata hoy en día el porcentaje de mujeres que se curan, super famosas y modelos (con escote, enseñando sus 2 tetas) y un lazo o banderola rosa, perfectamente impolutamente peinadas y maquilladas con una enorme sonrisa… Lo que toca cada año vaya¡¡¡.

Saldrán todas las marcas de cosméticos, de maquillaje con sus productos rosas: “Compra, que es para las mujeres con cáncer”. Como si el dinero fuera al bolsillo de las que más lo necesitan. Pura estrategia de marketing para dar una imagen de compromiso social, el famoso “pink washing”.

Otras acciones serán también las carreras para recaudar dinero. Dinero para investigar, dinero para asociaciones, dinero que viene de mujeres que tuvieron cáncer y lo superaron, de las que lo están pasando, de sus familiares y amigas y de otras mujeres (y hombres) altruistas, que saben que mañana les podría tocar a ellas/ellos.

Dinero que esperamos sea bien empleado. En otros países europeos, ya se han evidenciado malversaciones con estas carreras. El dinero sirve para financiar la asociación (sueldos de presidenta, secretaría, impresión de folletos, fotocopias…) pero no queda dinero concreto, ni llega a las mujeres enfermas. ¿Podemos hablar de estafa? Tal vez no, pero quizás no vaya el dinero donde las participantes creen que llega, o se queda en el medio y no llega al fin que lo inició.

Por otra parte, me molesta mucho esa visión “angelical” del cáncer de mama. El color rosa, es tan bonito, tan glamuroso¡¡¡. Viene a ser muy leve, insignificante cosa de mujeres, es casi nada. Podríamos decir que es algo más de una gripe, ¿no? Pues lo siento, pero el cáncer de mama no es esto que nos hacen ver o que nos transmiten, es cirujía con ablaciones y cicatrices, es quimioterapia, tratamiento duro, difícil, tanto física como emocionalmente, es radioterapia con quemaduras, es… es el miedo constante a perder una parte importante de una misma, a perder tu vida a morir, a marchar, a faltarle a tus seres queridos…

Para las que lo han pasado, es esa angustia tremenda, asfixiante que se nos produce cada vez que notamos un bulto sospechoso o cuando nos toca hacernos un control. Conozco demasiadas mujeres, grandes luchadoras, que están llegando al final de su trayecto por culpa de su cáncer de mama.

No contéis conmigo para relatar carreras rosas ni promocionar productos pinky. Me quedaré muda, seria, y a veces desmoralizada al ver ese “circo” a costa de las mujeres enfermas. Mi opción personal es estar codo con codo con las personas que lo necesitan, aportando mi granito de arena.

1 Comentario

  1. Elena

    Estoy totalmente de acuerdo. No me gusta el mes rosa. Acaban de cortatme un pecho y la semana que virne empiezo quimio. Creo q el apoyo deberia ser individual….q lo necesitamos. Menos lazos rosas y mas ayuda a la mujer con cancer..que se pasa muy mal.

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