Un análisis de sangre detecta el cáncer antes de la aparición de síntomas

Una simple observación de los glóbulos rojos puede aportar información sobre la presencia de un tumor en pacientes que ni siquiera han presentado señales de padecerlo.

Una investigación ha sido desarrollada por la Escuela británica de Medicina de la Universidad de Swansea, que ha trabajado durante cuatro años con personas sanas, enfermos de cáncer y pacientes que mostraban algunos síntomas, aunque aún no tuvieran desarrollada la enfermedad. Un total de 300 sujetos de experimento que han servido para ratificar esta metodología.

Cuando hay un tumor maligno presente en nuestro organismo, incluso cuando aún no se han presentado síntomas visibles, se producen cambios en la estructura sanguínea. Los glóbulos rojos permutan constantemente en las personas sanas pero, ante la presencia de una anomalía cancerosa, esto se produce en mayor medida. En caso de que haya un cáncer latente, por el exceso en la cantidad de variaciones producidas en las proteínas presentes en la superficie de los glóbulos rojos puede detectarse su presencia e iniciarse un protocolo de búsqueda mediante otras pruebas.

Esto no es nocivo para las personas en sí mismo; el hecho de que los glóbulos rojos varíen no causa daños relevantes en nuestro organismo, pero es un buen indicador de que algo no está funcionando bien. La prueba se puede definir como una especie de “detector de humo”. En realidad, no se ve el fuego, que sería el propio cáncer, pero estos análisis de sangre pueden detectar el rastro que deja.

Resulta, pues, especialmente útil en ciertos tipos de cáncer en los que el difícil diagnóstico hace en ocasiones inaccesible una detección a tiempo, como es el caso del cáncer de esófago, uno de los que cuentan con mayor índice de mortalidad.

Se estima que la prueba se podrá realizar por un coste inferior a 50 euros; un precio realmente bajo en comparación con otros medios de detección. Un análisis de sangre es una prueba relativamente sencilla, por lo que supone un método eficiente que puede desarrollarse en la mayoría de hospitales, puesto que se puede realizar con los equipos de laboratorio estándar.

Otra de las ventajas del proceso es que no constituye un tratamiento invasivo. Otras pruebas de detección pueden ser peligrosas para la salud, como las que requieren radiación. Además, el resultado puede estar listo en solo unas horas en el laboratorio.

Este tipo de pruebas son la última tendencia en investigación contra el cáncer, debido a las posibilidades de encontrar en la sangre y el ADN señales de agentes nocivos con mayor celeridad que el resto de métodos que hasta ahora se han desarrollado. Ya existe la posibilidad de hacerse pruebas genéticas para detectar si una mujer es propensa al cáncer de mama u ovario, lo que en España costaría unos 1.400 euros.

La ventaja que ofrece este análisis es que sirve para detectar todos los tumores conocidos, ya que los cambios producidos en la sangre son un síntoma común a todos ellos. Se podrían salvar millones de vidas, ya que casi cualquier tipo de cáncer, si se diagnostica a tiempo, puede ser extirpado.

Fuente: El Confidencial

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