Investigadores canadienses de Quebec están de camino a conseguir lo imposible: elaborar una molécula capaz de alcanzar y tratar los tumores cerebrales.

Richard Béliveau se siente literalmente como si estuviera flotando sobre una nube. Junto con su equipo, el doctor en bioquímica ha conseguido lo imposible: alcanzar el cerebro para tratar tumores cancerígenos gracias a una molécula que se está actualmente probando.

«Estamos a punto de conseguir el fármaco, eso solo le pasa a uno una vez en la vida », dice el investigador. En 2004, Richard Béliveau y su equipo han elaborado el ANG1005, una molécula que transporta un medicamento capaz de alcanzar y tratar los tumores en el cerebro.

Desde entonces, la empresa Angiochem se hace cargo de las pruebas clínicas del medicamento en EE-UU. Los resultados son tan prometedores que nuevos estudios de fase II están en curso. Entrevista al investigador:

P: ¿Porque el tratamiento que ha elaborado está en el buen camino?
Richard Béliveau: « Hasta fecha de hoy, 200 pacientes han sido tratados, entre 60% y 80% ven su estado clínico mejorar, y algunos se curan. Yo había considerado los peores escenarios, con efectos segundarios importantes, rechazos o intolerancias al tratamiento. Nada de esto ocurrió. Lo que más nos motiva es conseguir resultados significativos con el glioblastoma, un cáncer mortal que solo deja 11 a 12 meses de vida. También conseguiremos tratar las metástasis en el cerebro que provienen entre 30% y 50% de los cánceres de mama o de pecho.”

P: ¿Qué resultados le parecen más espectaculares?
R.B.: «Es la desaparición completa de un glioblastoma en un paciente que ya no respondía a ningún tratamiento con muy mal pronóstico. Gracias al tratamiento, este hombre está en remisión desde hace 3 años ».

P: ¿Eso podría significar esperanza para otras enfermedades del cerebro?
R.B.: «Hemos encontrado moléculas para transportar un medicamento contra el cáncer, podemos pensar pues que podremos tratar otras patologías como Alzheimer o Parkinson. Pero es demasiado pronto aún para predecirlo.

P: Si va todo bien, ¿podemos esperar que el AMG1005 esté disponible en 2016?
R.B.: «Sí, pero debo ser prudente y entusiasta a la vez. No debemos crear falsas esperanzas, ni falsas desesperanzas. La ciencia está progresando, y yo digo a los pacientes: « luchad, quizás habrá pronto un nuevo tratamiento”.

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