Cuando comes puede influir el riesgo de cáncer y/o de recaída

En pacientes con cáncer de mama, un corto ayuno nocturno menor de 13 horas se asoció con un mayor riesgo estadísticamente significativo (36%) de recurrencia del cáncer de mama y una no significativa (21%) mayor probabilidad de morir por la enfermedad en comparación con las mujeres que estuvieron 13 horas o más horas por noche sin comer, según revela un trabajo de investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad de California en San Diego, Estados Unidos.

El estudio también destaca un mayor riesgo (22%) de mortalidad por cualquier causa en pacientes con cáncer de mama que ayunaron durante periodos más cortos en comparación con quienes ayunaron durante 13 horas o más durante la noche.

Los investigadores también informaron que el ayuno durante menos horas por la noche se vinculó con significativamente con menos horas de sueño y niveles más elevados de hemoglobina glicosilada (HbA1c), que es una medida de los niveles promedio de azúcar en la sangre durante un periodo de meses.

La relación azúcar y cáncer ya está más que demostrada. De hecho, estos resultados corroboran un artículo publicado en abril de 2015, en el que los investigadores demostraron que los ayunos cortos se asocian con un peor control de la glucemia. La prolongación del intervalo de ayuno durante la noche puede ser una estrategia simple y no farmacológica para reducir el riesgo de recurrencia del cáncer de mama de una persona e, incluso, otros tipos de cáncer –explica Catherine Marinac, autora principal y candidata doctoral en el Centro de Cáncer Moores de la Universidad de California en San Diego–. Investigaciones anteriores se han centrado en qué se debe comer para prevenir el cáncer, pero cuándo comemos también puede ser importante porque parece afectar a la salud metabólica”.

El estudio incluyó a 2.413 supervivientes de cáncer de mama no diabéticos de entre 27 y 70 años de edad que participaron en un estudio de investigación multi-institucional llevado a cabo entre 1995 y 2007, con un seguimiento en cuanto a la recurrencia del cáncer de mama y la mortalidad. Un 86 por ciento de las participantes era de raza blanca no hispana y el 55 por ciento tenía formación universitaria.

“Si los ensayos futuros confirman que ayunar habitualmente por la noche de manera prolongada mejora la salud metabólica, esto sería un descubrimiento importante para la prevención en cuanto a qué puede reducir el riesgo de cáncer, la diabetes tipo 2 y la enfermedad cardiovascular“, afirma Ruth Patterson, autora principal y directora del programa de prevención del cáncer del Centro de Cáncer Moores.

No obstante, los investigadores de este estudio consideran que se necesitan ensayos aleatorizados para probar si la prolongación del ayuno durante la noche reduce el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas.

Fuente: Europapress

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